VIGIL DE QUIÑONES

 
 
 
 
Sariego (Asturias)
 

   El libro "Armas y linajes de Asturias y Antigüedades del Principado" fue escrito por el canónigo de la Catedral de Oviedo Tirso de Avilés y Hevia, que vivió en Oviedo en el siglo XVI. Fue reeditado en 1991 por el grupo Editorial Asturiano. ISBN 84-88071-01-9
   Este libro es la referencia más antigua que yo conozco dedicada a linajes de Asturias, aunque haya otros, más antiguos, en los que aparecen algunas familias de esta tierra.
   Sobre el linaje Vigil de Quiñones, menciona Tirso de Avilés
ARMAS DE VEGIL
 Los de Vegil, cuio solar es en el concejo de Siero de este Principado, tiénese por cierto por uno de los más antiguos linajes de Asturias, los quales antiguamente se llamaron los Ynfanzones de Vigil. Tienen sus principales enterramientos en Ig iglesia de San Martino de la Vega de Poxa, en la qual se hallan muchos lucillos (130) sin letras, con solas las armas de Vjgil que son: un escudo quarteronado, y en los dos quarterones dos castillos en campo colorado, y en los otros dos, diez o quinze de Veros en tres órdenes, la mitad verdes, y la mitad amarillos. Su blasón fué que a un tal de Vigil le dió el rey D. Pelayo, o algún otro rey de sus sucesores para guardar y velar dos castillos o fortalezas, y queriendo los moros tomárselos les dieron asalto sobre ellos, pasada ya la media noche, pensando que estaban durmiendo y él los defendió tan bravosamente, que mató y degolló a los más de ellos, y los otros viendo que un cavallero tan animosamente, no solamente los havia acometido pero también les havia abierto las puertas de los castillos, alzaron el cerco e huyerori. Y como hombre que tan bien havia velado, se le dió por sobrenombre este apellido de Vegil, y el rey le dió por armas los dos castillos, en campo sangriento con los veros verdes y colorados. Y por que los de este linage como dixe se llamaban en aquel tiempo Ynfanzones de Vegil pareció decir que se llamaban en aquel tiempo Ynfanzones que preeminencias tenían más que los hidalgos y a lo que pude colegir es de esta manera.
 Los Ynfanzones debieron de tener algunas más preeminencias que los hidalgos por que se tiene por cierto que antiguamente descendieron de los que vengaron los quinientos sueldos en tiempo del rey D. Ramiro el Primero y se les debía dar cada año de aquello que havían de pagar, los que consintieron en aquel pecho que el rey Mauregato havía consentido a los moros de les dar las cien doncellas o por ellas los quínientos sueldos, los quales después debian de reconocer algunas cosas a estos infanzones, por razón que vengaron y no vinieron en pagar aquellos sueldos que antiguamente se debían llamar ni más ni menos maravedís, de donde a mi parecer se dixeron a estos propiamente fidalgos de solar conozido de vengar quinientos sueldos y ansí los que de ellos vinieron se llaman ni más ni menos.
 Huvo en este linage y solar de Vigil mui principales hombres y cavalleros, especialmente un Diego Fernández de Vigil, cuya muger fué Dña. Leonor Xuárez de Quiñones, padres de D. Diego Fernández de Quiñones, de donde viene la casa de Luna, y tienen por sobrenombre los Fernández de Quiñones. Este dicho Diego Fernández de Quiñones, u otro descendiente  de él, de este mismo nombre, fué señor de las villas de Cangas y Tineo, y tuvo las tenencias de las fortalezas de la ciudad de Oviedo y de Avilés y del Castillo de San Martín, y fué asimismo señor de las villas de Riba de Sella, Llanes y Merino Mayor del Principado de Asturias, lo qual todo por via de concordia lo renunció en la corona real en tiempo de los Reyes Cathólicos, por lo qual dieron en recompensa todo lo que tiene la casa de Luna en Laciana y Bavia, como más largamente en el compromiso que de esto se hizo, se contiene. Ansimismo fué de este apellido, un principal hombre que se llamaba Fernando de Vigil, comendador de las casas de Zorita, y otros mui principales hombres, que debió de haver de este apellido. Cuias armas son como están aquí y el blasón es el siguiente:
Vi dos castillos pintados,
Sobre sangre varonil,
Con los veros quarteados,
Que son verdes y dorados,
Del gran valedor Vigil.